PARTE III: Persiguiendo el instante humano del ‘street art’ de Madison

A Place for All People E El mural "A Place For All People" (Un lugar para todas las personas) por la artista Sharon Kilfoy en el Wil-Mar Center en Jenifer Street. | Elizabeth Lang | MAD STREET ART |

El “street art” le habla a las personas. Es un personaje en una ciudad. Le da vida al espacio público o provoca discusiones por su naturaleza subversiva y disidente. En Madison el “street art” está surgiendo lentamente. Es un movimiento que se está abre camino por medio de piezas estéticamente agradables, sin ningún contenido político, pero con causas sociales muy fuertes. Por ello es MAD STREET ART: una historia en cuatro partes que explica cómo el arte callejero de Madison responde a su política.

 Esta es la historia del “street art” de Madison. Parte III de IV.

El “street art” tierno de Madison es el resultado de una ciudad controlando lo que va en las paredes, pero al mismo tiempo persigue un instante de la interacción humana en espacios públicos. Ese instante humano sucede cuando la pintura de aerosol llega a la pared por medio de una lata.

La búsqueda del instante humano es la meta principal de James Gubbins, un artista callejero de Chicago que ahora es empresario en Madison. Por medio de su trabajo con la creación, de su tienda de “street art” llamada Momentum Art Tech y el Momentum Urban Arts Festival, el primer festival de arte callejero de Madison, él busca mostrar las emociones humanas básicas a través del street art y el graffiti.

“Ahora estamos perdiendo la interacción humana. Si usted pone arte en las calles, usted tendrá que estar en la calle en algún punto porque lo verá”, dijo Gubbins. “Ese instante, justo ahí, es lo que estoy persiguiendo porque usted simplemente tiene que verlo. Tiene que hacer un plan o tiene que hablar con alguien con quien normalmente no hablaría.”

James Gubbins E
James Gubbins creó el Momentum Urban Arts Festival, el primer festival de street art en Madison. | Elizabeth Lang | MAD STREET ART |

Ese instante fue lo que hizo que él abriera su tienda hace dos años en Cottage Grove Road, en Monona Drive. Él pretendía crear una comunidad que apenas está surgiendo en Madison. Ese instante lo puso a perseguir el efecto efímero que la pintura en aerosol produce en una pared.

Él se fijó la meta de hablar con dueños de negocios para conseguir sus permisos, a fin de pintar sus paredes con “street art” y grafiti y así desafiar la prohibición del arte en Madison. Gubbins salió a perseguir ese instante humano al dar paredes a los artistas para que hagan su graffiti y “street art” legal.

Graffiti E2

Uno de los graffitis en frente de la tienda de street art Momentum Art Tech. | Elizabeth Lang | MAD STREET ART |

“Queremos que las personas sepan que esto es una industria y una cultura. Queremos ver eso, tal vez no en todo lado, pero en algún lugar. Ojalá que ese sea el camino que estamos liderando”, dijo Gubbins.

Liderando el camino hacia la creación de un movimiento para revivir las calles de la ciudad, lo condujo este año a crear el primer festival de “street art” de Madison, llamado Momentum Urban Arts Festival. Este festival reunió aproximadamente 90 artistas del país, para pintar paredes en el cuarto fin de semana de agosto.

El festival fue creado para inspirar una generación de artistas.

“Solo quiero inspirar a una generación de artistas. Esto es todo lo que puedo vender en cuanto a la manera humana. No en forma de dinero. Estoy vendiendo ser humano y así estoy creando”, dijo Gubbins.

Y vender ser humano es parte de lo que él está persiguiendo a través de las paredes de la ciudad. Ese instante humano también está presente en los murales de Sharon Kilfoy, los cuales son proyectos de arte comunitario que abordan la disparidad y desigualdad.

Kilfoy fundó el programa Dane Arts Mural Arts (DAMA) hace cinco años, en conjunto con Mark Faire, quien previamente trabajó para la Junta de Artes de Wisconsin. Ella creó el programa con el propósito de ayudar comunidades con poblaciones en riesgo.

“Creo que es mucho más político darle a un niño, o niña, un pincel y un poco de esperanza, que dejarlos utilizar una lata de aerosol y pintar”, dijo Kilfoy.

Kilfoy ha sido una muralista por más de 20 años y es una mujer impulsada para crear proyectos de arte comunitario con poblaciones juveniles en riesgo, viviendo realidades, donde las oportunidades son escasas. Ella ya no trabaja con DAMA, pero continúa sus proyectos de arte comunitario con el Williamson Street Art Center, el cual ella también fundó.

Sharon Kilfoy E

La artista y muralista Sharon Kilfoy ve los proyectos de arte comunitario como herramientas para empoderar poblaciones juveniles en riesgo. | Elizabeth Lang | MAD STREET ART |

Ella es la madre de los murales en la ciudad, tal y como Karin Wolf, la administradora del Programa de Arte de Madison del departamento de Planeamiento Comunitario y Desarrollo Económico, la llama.

“Sharon Kilfoy más o menos empezó todo esto. Ella comenzó DAMA. Ella es la madre de los murales de la ciudad. Es una máster en conseguir los permisos”, dijo Wolf. “Ella sabe cómo hacerlo. Ella conoce a los propietarios”.

La madre de los murales solo quiere hacer una diferencia en las comunidades por medio de proyectos muy sociales.

“Lo que estoy haciendo, en realidad, es tratar de hacer una diferencia en las comunidades y en particular con la juventud de esas comunidades, para que así tengan algo que puedan ver”, dijo Kilfoy.

“Para que puedan decir: mi comunidad es valiosa. Mi comunidad importa lo suficiente. Somos tan importante como para tener un poco de arte. Este arte es arte que ayudé a crear y que traeré a mis hijos o hijas para que lo vean”, dijo Kilfoy.

Mural Kilfoy
Uno de los murales de Sharon Kilfoy en Williamson Street en una de las paredes del Centro de Justicia Social del barrio. | Elizabeth Lang | MAD STREET ART |

Para Kilfoy esto se traduce en el instante humano que aborda problemas sociales.

“Pienso que obviamente lo que estoy tratando de abordar son los problemas de la disparidad y la falta de igualdad de oportunidades para niños, niñas y comunidades”, dijo Kilfoy. “Y la posibilidad del arte de realmente servir como un catalizador para el cambio que realmente puede llevar a la sanación”.

Calcomanías
Una calcomanía en un poste en State Street hablando sobre la equidad. | Elizabeth Lang | MAD STREET ART |

Y esa sanación es la necesidad de Kilfoy de ver un gobierno de la ciudad que busque escuchar más a sus personas creativas que pueden brindar soluciones a Madison.

“Deberían de escuchar más a las personas creativas. Deberían de buscar más consejos de las personas creativas y las personas jóvenes”, dijo Kilfoy.

“Creo que están tratando de abordar problemas para los cuales no están equipados para resolver, pero tienen miedo”, dijo Kilfoy. “Tienen miedo de que han tomado un trabajo que es demasiado grande. Creo que tienen miedo de perder sus ingresos propios y su poder”.

Los ingresos y el poder de la ciudad que controlan el “street art” prohibido están intentando utilizar un poco de ternura al perseguir el instante humano que da como resultado dos Madison.

Si quiere conocer las dos Madison desiguales en MAD STREET ART lea la Parte IV de IV.